S?bado, 14 de abril de 2012

EUROPE-BAG OF BONES:


“ La precuela del Rock and Roll”



Europe ha triunfado haciendo algo que era casi imposible. Han grabado un disco que te hará olvidar lo que los hizo irresistibles en primer lugar. “Bag Of Bones” llega dispuesto a patear con todo el gran trasero del rock. No hay ninguna chance de que este disco sea catalogado como “rock melódico” o contenga un gran hit como en los ochentas, pero esto es lo mejor que puede pasarle, un beneficio que hace que una mirada superficial no sea suficiente y tengas que escucharlo en profundidad.


“Bag of Bones” es un disco áspero, sin accesorios y listo para rockear en la mejor tradición británica; su actitud arrogante y ufana te recordará los idílicos días de los dioses. Joey Tempest y John Norum suben la apuesta, haciendo que el recuerdo de días veraniegos escuchando “Black Dog” y “Burn” lleguen a tu cabeza mientras los escuchas.

“Grabamos este disco usando una vieja consola Neve, análoga… Toda la compresión y ecualización se hizo con equipos viejos, de los 60s y 70s, porque esa era la onda que queríamos recuperar con él”, cuenta Tempest.

 La banda tomó también una inspirada decisión contratando a Kevin Shirley, un súper productor que parece tener el toque de un Rey Midas moderno, quizás sea el último de los grandes productores de hard rock. 

“Kevin es grandioso. Nos devolvió una forma de grabar que no habíamos probado en muchísimos años. Todos tocando cada canción en una misma sala, retroalimentándonos, haciendo varias tomas del tema y eso era todo”, dice Joey. “Por supuesto que hay cosas que rehicimos, pero mucho de lo que escucharán fue tomado en vivo, incluso algunos solos de Norum que salieron geniales! Eso lo volvió un álbum muy dinámico, porque pudimos enfocarnos en cada canción como un ente individual”, agrega.

(Foto: Michael Johansson)

Y tiene razón. El álbum arranca con “Riches To Rags”, y me detuve a ver si en verdad había colocado el cd de Europe en mi computadora. Admito que esperaba grandes sintetizadores o  guitarras de inventario, pero me sorprendí -gratamente- con un abrumador pavoneo bluesero y mis pies comenzaron a moverse casi tanto como mi trasero.

Escrito al final de una extensa gira, muestra la clásica esencia de un tipo arrastrado una y otra vez de vuelo en vuelo, una ciudad más, un show más. Una sensación similar, en algún punto, a la espiral descendente de desesperación, adicciones y cansancio extremo que toda banda atravesaba en los 70s. Por suerte, la era de las grandes compañías discográficas exprimiendo a sus gansos dorados ya se acabó.

Aquí tenemos una banda que ha estado escalando posiciones desde su regreso en 2004,  llegando a la cima con su disco del 2009 “Last Look at Eden”. Una banda que según sentenció la Classic Rock Magazine, “son de los pocos que siguen creando discos verdaderamente emocionantes”.

 

El primer single “Not supposed To Sing The Blues” me hizo sentir igual al día en que escuché en 2010  el disco debut de Black Country Communion. Joey Tempest nunca ha cantado mejor o compuesto en forma tan concisa y honesta. Esto es rock. Cuando llega el espléndido wah solo de Norum, vos ya estás en un completo nirvana: es una bestia que muerde, llora y aúlla a través de una maestría de las seis cuerdas.      

 

Tempest y Norum  son los equivalentes de esas sociedades cantante/violero que amamos desde nuestra adolescencia. Cuando Joey conoció a John a los 14 años pensó: “tengo que estar en una banda con este tipo”. Ambos crecieron y a lo largo de los años cumplieron con el objetivo de convertirse en un gran equipo.


“Firebox” es otra canción camino a convertirse en un clásico. Su caprichoso medio tiempo contiene un maravilloso y dinámico riff de Mic Michaeli, con increíbles arreglos medio orientales, modalidad que siempre ha funcionado a la perfección con guitarras y baterías pesadas y Europe, lo ha aplicado en la medida justa para satisfacer al oyente.

El trabajo de Michaeli es impecable en todo el álbum, tanto como el del bajista John Leven, quien también ha hecho una gran contribución en la composición de algunos temas. Pero el arma secreta de este trabajo parece ser su baterista, Ian Haugland. Su sonido es simplemente aplastante. Estoy, una y otra vez, fascinado por sus llamativos fills y estruendoso soporte. Él está en el reino de los grandes bateristas del hard rock, a la altura de un Bonham, un Powell o un Paice. Vayan directo a “Demon Head” y verán de qué les hablo.

(Foto: Michael Johansson)

En “Drink & Smile” escuchamos a un Tempest que no corresponde  pero genial, es un tema acústico, percusionado y una vez más, Europe demuestra la suficiente brillantez como para hacer algo distinto, que los corre de su eje. Es una manera emotiva y artesanal de hacer música. Kevin Shirley es un productor que sabe cómo exponer la mejor performance de una banda y nuevamente su trabajo ha sido invaluable, no sólo consigue un buen sonido, sino que hace buenos discos. 

Cuando hablé con Joey le dije que este parecía ser el disco debut de la banda, en vez de su noveno trabajo, y su respuesta fue perfecta:

"Es gracioso que lo digas! Nuestro manager lo definió como la precuela de Europe! Cuando decidimos trabajar con Kevin sabíamos que iba a quedar bien, pero resultó mucho mejor de lo que esperábamos”.


"My Woman, My Friend” se desliza suavemente con un piano y una sombría voz a lo Purple,  justo antes de explotar en un pesado riff, cortesía de Leven, que bien pudiera haber sido parte de un disco de Heaven and Hell. Tan heavy como el demonio, pero las voces lo mantienen lo suficientemente emocional y bluesy, como para no llegar a rozar con el metal. Tempest consigue un tono y  una textura que evocan a los más grandes del género, pero nunca es trillado ni imitativo: su voz es única. 

(Foto: Michael Johansson)

Es difícil decir cuando un cantante consigue la grandeza, pero él ha crecido continuamente como compositor y como vocalista, y no se ha vuelto otra cosa que grandioso. “Volví a los cantantes que me movilizaban de chico…Ian Gillan, Glenn Hughes, Robert Plant, Phil Lynott, Phil Moog…. Podían transmitir con sus voces quizás más que con sus letras”, cuenta Joey.

“Requiem”.  Según el diccionario significa: “misa para los difuntos”. Es un interludio musical de 29 segundos que despide al pasado de la banda. El mismo Joey comentó en una entrevista que “originalmente se llamó “Requiem For The 80s”. Se han dicho cosas tan buenas sobre la banda en los últimos años que sentimos que la gente ha vuelto a creer en nosotros. Incluso, con este disco, podríamos salir de gira con una banda de blues y nos iría bastante bien!”, agrega.

 

(Foto: Patric Ullaeus)

John Norum ha sido siempre un excepcional guitarrista, que se destacó en la banda hasta que la dejó por diferencias musicales, justo cuando alcanzaban la fama internacional. Lo cual no impidió que construyera una sólida carrera en solitario a través de los años que siguieron a esa partida. Pero en este disco es brillante, o brilla más rutilantemente que nunca. Su playing es de clase mundial y su riffing ejemplar. Posee un tono variado y complejo, y cómo ya se dijera, suena distinto en cada canción, liderando la carga con una sensación de  urgencia y pasión.

El álbum finaliza con “Bring It All Home”, una balada autobiográfica que invita a los fans a embarcarse en un nuevo viaje y expresa a la vez un gracias desde lo más profundo del corazón.


Europe ha definitivamente ganado todas las apuestas creando el más fino de los álbumes, mientras muchos de sus contemporáneos han colgado los guantes o simplemente se han limitado a vivir de glorias pasadas. Joey Tempest y Cía. se han reinventado en una pulcra y potente máquina de rock. Este es su mejor  momento por donde lo mires. Van a volar algunas cabezas en los próximos festivales de verano y con suerte puedan cruzar el Atlántico para desatar algo de su gloria en los Estados Unidos”.

(Foto: Patric Ullaeus)

http://rockguitardaily.blogspot.co.uk/2012/04/europe-bag-of-bones-rock-and-rolls.html



Publicado por europefansargentina @ 11:41
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